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| Historia
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El día 31 de julio de 1916, el doctor Marquina y Corrales concede el permiso para edificar una ermita en el pago de Tenteniguada, siendo párroco don Francisco Gil Navarro. Desde mucho antes de las celebraciones de las
Fiestas en Honor a San Juan en Tenteniguada:, ya se venían celebrando en el
pueblo unas enramadas a San Juan. Esto lo sabemos según testimonios de doña
María y doña Concepción Alemán Peñate. Al parecer, la víspera se enramaba
una imagen en las casas particulares, luego venían las hogueras tradicionales y
brindis entre los vecinos. En esa época, la fiesta era en una recoleta
plaza, unas tiendas y, sobre todo, los ventorrillos donde se servía buenas
carajacas, buenos vinos y ron. El párroco de Tenteniguada, que en esos años
era don Francisco Cabrera, también estaba el encargado de la iglesia que era
don José González López (Pepito Ramírez) y un monaguillo no se sabía
si era fijo o improvisado, que era Fermín Galván Ramírez. La iglesia era todo lo que ocupa hoy la nave
antes del presbiterio, ya le la misma, en el altar, había una pequeña sacristía
con su y vasos sagrados, su órgano, su altar y su trono bellamente adornados
con flores artificiales. Junto a la recoleta ermita había un estrecho camino
que llevaba a la sacristía, los cercados bastante altos y la casa de Mariquita
Alemán. Las cantoras cantaban la misa del Ángelis en el propio altar y el
panegírico, que casi siempre por aquellos años era pronunciado por otro
sacerdote que no fuera don Francisco, ya que no era orador. En la fiesta sacaban
al santo en procesión. La gente comía ramilletes de guindas,
peras sanjuaneras, y las carajacas, se oía el bullicio de los romeros que iban
a pagar sus promesas. Y así siguieron las Fiestas de San Juan más o
menos hasta el año 1950, en que llegara don Teodoro y tuvieron su gran
esplendor. El recorrido santo se hizo más largo y se hicieron novenas al Santo
Patrono, y llegó a presidir la liturgia del día muchos años el M.I. Canónigo
Honorario de la Santa Catedral, don José y otros muchos sacerdotes, uno de
ellos del pueblo don Olegario Peña, y luego los hijos de Tenteniguada ya
sacerdotes don Eugenio Peñate, don Diego Monzón, don Carmelo Alemán y don
Miguel López han venido realzando la Liturgia del día del patrono, y han
llegado los últimos años, donde ya no es el párroco quien lo hace todo, y sí
recordemos con piadoso afecto a Antonio Peñate Vera, a Perico Galván, a
Paco Galván y a algunos más que ya nos dejaron. Recordemos también a
uno de los que está con nosotros, Armando Peñate Suárez, siempre incansable. Hoy Tenteniguada vive feliz sus fiestas en honor a San Juan. ( Extraído del libro de "Aportaciones a la
Historia de Valsequillo" de Jacinto Suárez Martel, fallecido cronista
oficial de Valsequillo) Actualmente nuestro pueblo cuenta con su iglesia; una casa de la cultura (gestionada por la Asociación Cultural Tenteniguada) con salón de actos, biblioteca, aula para escuela de mayores y otra sala de exposiciones; dos colegios públicos de primaria, uno en el Rincón de Tenteniguada y otro en el pueblo; canchas públicas- escolares en los dos colegios; una sala de actos para fiestas y charlas (del ayuntamiento); varias tienditas y dos bares-restaurantes; un supermercado; un consultorio médico; una farmacia; un hotel rural; un cementerio; varios parques infantiles (pequeños); un circuito de motocross; etc... |