No conoc?a tenteniguada.org; estaba buscando en «google» una foto bonita de la caldera (sin un primer plano del tendido el?ctrico que cruza las Casillas, por favor...) cuando me top? con su p?gina. Bueno, pues me alegro de que alguien se haya decidido a hacer un sitio en Internet sobre Tenteniguada. A ver si recibe m?s visitas que la plaza, casi siempre tan desierta...
No es un sitio original en una cosa; como corresponde a cualquier lugar p?blico en España, el protagonismo corresponde no al sano di?logo sino a la pendencia, agravada porque uno de los contendientes lo hace embozado. As? que me uno a la querella pero con ?nimo de desdramatizar, si puede ser... Y empezar? diciendo que muchas veces empezamos una disputa porque nos fijamos en lo que nos separa (poca cosa) antes que en lo que nos une, como si nuestro empeño vital fuera el separarnos antes que el juntarnos. Y la verdad es que a lo que realmente aspiramos es a ser uno mismo pero junto con los dem?s, no contra ellos.
La gente lo que tenemos, antes que nada, es sentimientos y ¿qu? sentimiento m?s grande que el sentirte ligado al lugar donde comes, duermes, haces el amor, cr?as hijos o cuidas de tus padres, haces amistades y pateas sus calles y senderos? Y creo que la gente, en Tenteniguada, tiene el sentimiento de pertenencia a un pueblo, pero no a un barrio, porque la carga afectiva de la palabra pueblo hace que lo natural es que los habitantes de un lugar se refieran a ?l as? y no como barrio, (a no ser que est?n en una ciudad en la que la diferencia entre un barrio u otro sea cruzar una calle, claro). Esto lo puede comprender el que viva en Las Vegas, en San Lorenzo o El Carrizal. Otra cosa es como llaman los dem?s, es decir, los que no habitan en el lugar, a esa misma poblaci?n. Francamente, y creo que Rafael se refer?a a eso, dejemos lo de barrio a los bur?cratas y digamos que somos pueblo. (Ahora que estamos a vueltas con el "
estatut", ¿le va a decir a los catalanes el resto de España como denominarse a si mismos, o lo natural ser? que se adopte su propia denominaci?n, sea ?sta naci?n, regi?n o parranda de amiguetes? Otra cosa es lo que afecta al fondo de la cuesti?n, quien y como gestiona los intereses de los ciudadanos de Cataluña y de España)
Pues si pueblo es lugar donde habita gente y, ¿qui?n puede negar que en Tenteniguada vive gente, por m?s que sean dif?ciles de ver las personas dedicadas como est?n a lo suyo, bien trajinando en casa, trabajando en el campo o fuera del pueblo o ech?ndose un ron en Las Cañas?, otra cosa son las aspiraciones pol?ticas de esa misma gente que, al menos eso s?, seguro que pasan por ser administrados lo m?s cercanamente posible (es decir, no en el sentido geogr?fico, o al menos no solo, sino en el sentido "afectivo", es decir, con la debida atenci?n y cuidado a sus necesidades y anhelos). Creo que es precisamente la posible implicaci?n pol?tica de la denominaci?n como pueblo y no barrio lo que m?s le molesta al comunicante
an?nimo de El Naciente, a quien me referir? como
an?nimo.
Resumiendo, no hablo de como se nos designa por otros, sino de como nos llamamos a nosotros mismos. Esto tiene que ver con la aspiraci?n de todo pueblo, y me refiero aqu? al conjunto de personas de un mismo lugar, a tener un gobierno cercano, que es algo que no deslegitima lo que por encima de ?l pueda haber, sea un gobierno local, regional o nacional... Aqu? ya no se trata de una cuesti?n de sentimiento, sino de acci?n guiada por la raz?n, pol?tica en este caso, pues se puede ser tanto ciudadano de Tenteniguada como del mundo mundial. Por eso, no veo yo mal en que alguien reclame para Tenteniguada un estatus diferente al actual, que no necesariamente debe ser un ayuntamiento propio, hay otras f?rmulas. Pues al fin el protagonista de un pueblo debe ser la gente que lo habita y, tarde o temprano, las buenas personas de Tenteniguada dar?n un paso para defender lo suyo de la mejor manera.
Para terminar; yo que, como Rafael, he sido emigrante en tierra de emigrantes, no quisiera tener que cargar con un sambenito que no me pertenece. Ya una vez en Chiapas un indio enorme y amenazador, que mostraba un desmedido amor por el tequila -lo que le sirve de eximente- nos acus? a mi mujer Amparo y a m? de ser descendiente de los conquistadores españoles y, por tanto, equiparable al maldito Cort?s. (Bien que yo podr?a pasar por gringo, que esos si que son los verdaderos "conquistadores" de Latinoam?rica) Al indio le ofend?a, igual que a an?nimo, algo de lo que yo era menos responsable que su propia gente. ¡Ni mis padres, abuelos y as?, hasta donde la imaginaci?n me alcanza, el resto de mis ascendentes salieron nunca de la pen?nsula! No veo, pues, en que forma pudieron perjudicar a este indio o a an?nimo. As? que el que realmente ser? descendiente de los malignos colonizadores sea precisamente an?nimo, que har?a mejor en asumir la parte que le toca en los males de ?sta a la que yo ya hace tiempo que considero tambi?n mi tierra, con permiso de los especuladores inmobiliarios, y entender que si algo de lo que viene de fuera es malo, lo es peor porque los de dentro no hacemos lo que corresponde hacer (y no ser? yo quien le diga a an?nimo lo que hacer)
Y todo esto lo digo, como aquel, en tono menor y sin ?nimos de faltar, que a mi las personas me gustan todas, y no puede ser de otra forma pues ¡me parezco tanto a ellas!
kali